TEMPO

Escribanos de nuestras memorias,

insípidas para aquellos, melódicos o melancólicos para vosotros.

Solo el corazón en nuestro pecho sosegado de memorias abraza sus recuerdos.

lánguidos días de olvido, cuando la tarde   ya no regresa, y el tiempo susurrando hace despojo los huesos.

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ESTERTOR

La tez palidece entre quejumbrosos sueños oscuros.

pesadilla de media noche, que espabila en el estribillo de la penumbra sibilante, cual cera derretida chispeante del cirio incandescente.

abnegación palabra elevada a lo divino, que solo aceptamos en el silencio trémulo de la vorágine oscuridad.

piel de azabache, demonios que arañan la conciencia, aliento frio fúnebre de flores, aroma penetrante en el desvió al seol.

la desesperanza inunda aún más el desasosiego, miedo a trascender con nuestros pecados a cuestas, temerosos de la muerte.

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TRANSGRESIÓN

Rito parsimonioso, que como ajenjo envenena el alma.

Cólera desbordada de crujidos torrente en nuestra sangre.

Vil sevicia de odio que enmaraña las entrañas.

Sed de sadismo, cual animal nos devora la razón.

Golpe de espada y un grito agónico, que enmudece el eco sollozante de un sufrimiento

Sangre derramada, oreja, rabo y huesos.

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solo

una sonrisa es todo lo que buscaba
pero la vida de frente me lo negaba
por que es tan difícil seguir en este mundo
mi felicidad es un contrato que quedo nulo
he estado tan dolido tantos meses
simplemente es mi vida que no aparece
todo se fue como si se lo hubiera llevado el viento
no soy el mismo desde que morí por dentro
últimamente ha cambiado todo
o sera que ya he tocado fondo
estoy perdido y roto
dudo que alguien comprenda lo vació que me noto
me miro al espejo y ya no soy el mismo
solo veo a alguien que vive por instinto
veo a alguien que en realidad no esta vivo

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La cárcel de los pájaros es el cielo

Mirando al cielo, ves a las nubes brillar por el sol.

Piensas que existe un salvador que te saque de esta tierra.

Pero tu no crees en Dios,

no crees en nada,

solo miras al sol.

Pero el sol te ciega,

y tienes que apartar la vista,

mirando hacía la nada,

con los pies aferrados al suelo por el miedo,

en una tierra de la que quieres escapar,

para dar rienda suelta a tu alma enamorada.

Quieres escapar y estás mirando al cielo,

sueñas con volar y fundirte en un espacio etéreo.

Pero tú no tienes alas,

ni dios en el que creer.

No tienes nada.

Y a la nada miras.

Quieres escapar y no puedes.

¿Cómo lo vas a hacer?

 

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