El Loco De La Calle Vieytes

El loco de la calle Vieytes nadaba en su pileta,

mientras una avispa bailaba en su panal,

eran las tres de la tarde,

el cielo estaba azul,

el sol estaba tan fuerte

y quemaba la espalda del loco de la calle Vieytes.

II

Eran las cuatro de la tarde,

el loco salió a caminar,

una lluvia de mariposas se posó en su hombro,

una lluvia de golondrinas se posó en su cabeza,

para tomar sol,

acariciarlo

y descansar un rato.

III

Eran las seis de la tarde,

el loco volvió a su hogar,

muerto de calor

y harto de tanto deambular por la costa

donde flechó su mirada

con la ternura de una muchacha,

para reposar se refugió en la poesía,

cautivando el alma con versos

de Artaud, Baudelaire, Borges, Eluard,

Neruda y Gelman.

IV

Eran las once de la noche,

el loco subió a su cuarto,

se sacó la ropa,

apagó la luz,

se acurrucó en la cama,

cerró los ojos

y a los pocos minutos estaba ahogado en un mar de sueños.

V

Eran las ocho menos cinco de la mañana,

el loco despertó contento,

porque lo esperaba un nuevo día,

largo y radiante.

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Ternuras De La Luna


Hojas de la luna deambulan por el cielo,

transformando en un árbol la noche.

Anhelo que esas hojas vuelen hacia este jardín

y arañen las flores

y luego de mi primer bostezo,

ir con ellas a dormir

o esconderlas debajo de la almohada

para tejer en mis sueños ternuras de la luna.

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La Estrella


Cada día después que el sol

baja las ventanas de su cuarto,

una estrella sale a dar giros

por los jardines del cielo

y se ahoga en sus mares profundos.

A partir de esta noche,

volaré en las alas de la luna hacia el cielo

para arrebatar un beso a la estrella

e invitarla a bailar melodías nocturnas

por alegres y melancólicos arrabales.

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Las Ventanas


Las ventanas se abren con el sol

y se cierran con la luna.

Cuando rechifla el cielo de la mañana

un pájaro ingresa por esa ventana

y se fuga por aquella otra ventana.

Los besos del día se cuelan por la ventana de la cocina

y huyen por la ventana que da a la calle,

dejando flores en la casa.

Cuando suenan las campanas de la noche

cierro todas las ventanas

y me voy a soñar.

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En El Mar Verde


Soy un barco que a veces se pierde en el mar verde,

doy vueltas en él como un pájaro que construye una calle

entre un puñado de hojas verdes.

Cada mañana una mujer me pasea.

Cada tarde un loco me pasea

y una mariposa pinta mí cuerpo con el pincel de sus alas

bajo silbidos del sol.

Cada madrugada me cantan las estrellas.

Hoy amanecí hermoso en este mar,

y el farol azul del cielo creó con su luz una flor

en la mirada verde de estas aguas.

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