Cuentos de “Amor”

Donde Melia cuenta su cuento… que pueda ser realidad…

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Desde siempre nos han vendido la idea de que el amor es la fuerza que mueve al mundo. En las peliculas, en las novelas, en los libros. Los autores plasman la maravilla de estar enamorado y los mas realistas nos preguntamos si en verdad los autores, libretistas y demás  escriben desde su propia experiencia con tan noble sentimiento o si simplemente lo plasman desde su propio deseo profundo de vivirlo.

Tal vez oculten un deseo profundo de conocer ese sentimiento tan hermoso como lo es el amor.

Pero… en qué momento el amor deja de ser amor para convestirse en un círculo repitente dónde sólo hay celos, peleas, malos tratos y otras cosas?  Si pasa todo esto cuando dejó de ser lo que era al principio?

Por qué lo que veíamos como un sueño hecho realidad de la noche a la mañana se vuelve algo que diariamente hay que soportar?

Podría ser obsesión? No sabríamos diferenciarla y la confundimos?

Y peor aún… Por qué seguimos ahí?

Mi punto de vista es femenino,  así que probablemente esto será leído más que todo por mujeres. Mujeres que, como yo, se encuentran viviendo algo de lo que no pueden escapar,  algo de lo que quizá tampoco quieren escapar o queremos pero no hallamos la manera .

Descripción breve de los hechos: Chica conoce chico,  le gusta, le apasiona, empieza a sentir cosas especiales por la persona,  quiere verlo bien, comienza a preocuparse si no aparece,  esa persona empieza a corresponder, son felices por un tiempo hasta que cada uno empieza a conocer la vida del otro,  y se descubren facetas no conocidas, aquellas dónde los celos protagonizan y donde aquello que imaginaste con tanto sentimiento comienza a desmoronarse lentamente pero aun tienes la esperanza de que funcione.

No estoy aquí para dar concejos sino quizá para recibirlos y saber si, como yo, hay mujeres confundidas por un sentimiento que a la larga no ha hecho más que traer problemas.

No niego que hay gente que encuentra el verdadero amor, que quizá si exista y me alegro por ellos pero ahora quiero ver mi situación, una que tal vez vivan más personas o de pronto no.

Hay celos, angustia, vigilancia de actividades,  revisadas de móvil,  escenas de celos, prohibiciones de amistad masculina y comentarios destinados a menoscabar lo que se es como persona (resumen bastante corto, para ser honestos)

Somos conscientes de la realidad pero no hacemos nada porque escudamos nuestra debilidad en el sentimiento equivocado,  en el amor.

Que temo que me deje,  que si me deja me mato, que si yo lo dejo me mata… es eso en realidad algo por lo que sentirse orgulloso?

Posiblemente si fuera amor de verdad,  ese dónde ambos confían,  creen y sacrifican por el bien de la relación, valdría la pena hacer algo mas.

Una relación enfermiza rara vez termina bien, eso es tan claro como el agua, lo he leído,  visto casos, y aun así me embarqué en una sin pensar en las consecuencias.

He ahí la razón por la que soy la persona menos indicada para dar consejos, los pido ahora,  a quien lo haya vivido, a quien lo esté viviendo…

Muchas veces me pregunté si esto era lo que quería para mi vida… ahora no lo sé tanto.

Fin

 

 

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Margarita marchita

Se ha marchitado la pequeña margarita de tanto esperar, si me quieres o no me quieres ¿a ella que le importa? ¿ que culpa tiene la pobre flor?,  ya no podrá ver mas el sol ni alegrará el jardín con su peculiar color, esta marchita y triste  a la espera de un amor, a la espera de causar ilusión.

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La máscara de la muerte

Soy la máscara de la muerte, madre de la intolerancia, amargura, enojo, rencor y agresión. Me presento con varios nombres y pieles, actúo en la sombra de la noche y a cualquier hora del día. Domino las palabras y el arte de la guerra, soy caos del caos y lluvia ácida a quien bebe de mí. Aferrada a los padres y a los hijos paso de una generación a otra; me combaten, flaqueo, caigo, pero nunca muero. ¡Es que no conocen el secreto de mi muerte! Poseo el brazo que se levanta para pegar a la niña, a la mujer, al débil que no me enfrenta; inspiro terror y gobierno por el miedo.
Nací en el principio y acompaño a los hombres desde su origen, sé sus debilidades: conozco que soy fuerte en la arrogancia y la prepotencia. ¡Necios los hombres que me alimentan! ¡Consumo sus entrañas! Vengo pequeña, envuelta en pañales de episodios esporádicos. Una vez alojada en el interior, crezco hasta hacerme gigante; luego cambio la apariencia de quien me lleva por dentro: desorbito sus ojos y los exploto de sangre, hago crecer los dientes como colmillos de hiena, convierto la voz en hálito de dragón, vuelvo las orejas como lobo rapaz, transformo cada brazo en tentáculos con garras, y pongo pezuñas en sus pies. Por último, inyecto en las venas el odio de los siglos dándoles a beber de tradiciones insípidas.
¡Me río! Estoy oculta en el lápiz del juez, del abogado, firmo convenios y tratados que sello con mi hediondez. Domino naciones enteras, ante mí sucumben presidentes, líderes, artistas, ministros, pueblos. ¡Gozo, bailo, disfruto!, un puño ensangrentado sobre la boca herida, el verbo asesino de viperinas lenguas, los ojos retorcidos en franco desprecio.
¡Soy ama, señora, dueña! Tengo esclavos por millones que sirven fielmente, humillados, presos en barrotes invisibles: los pisoteo y torturo y trato como excremento. Abro la puerta del suicidio y me apetece ver las sogas en el cuello y las arterias cortadas y el veneno lento. ¡Maravillosa forma de enfrentarme y huir!
¡Escucha y sigue mi consejo! Ignórame si eres de los pocos privilegiados que no han sufrido mi cólera. Ignora invitar a mis enemigos: el amor, la compasión y el valor. Ignora los ojos que lloran. Ignora los moretones. Ignora el grito de angustia. Ignora la soledad. ¡Ignora el infierno de quienes me pertenecen! Ignora el clamor de guerra que el siglo levanta contra mí ¡Prohíbo que escribas quien soy! Prohíbo que tomes fotos que me describan. Prohíbo que compongas melodías incitadoras de cambios ¡Prohíbo que publiques noticias de mis actos!
Sé inteligente, si no te agrado, ten paciencia y espera a que otro haga algo, ¡tú no hagas nada! Deja a las organizaciones combatirme, que la vida siga su curso. ¿Por qué vas a ensuciar tus limpias manos defendiendo un montón de cobardes? ¡No¡ ¡no!, no abandones el cómodo sillón, descansa.
Guardo un secreto bien protegido: si llegaran a levantarse contra mí, me volvería débil y enfermiza, una plaga en extinción. Pero he sido inteligente, amenazo la boca que denuncia y habla en mi contra, suelto carcajadas atemorizantes que hacen más bulla de lo que soy. Entonces logro mi cometido: un sangriento y horrible y sucio y vil y sepulcral y putrefacto y asqueroso y desgarrador, silencio.
¡Ah!, despreocúpate si dicen que al no actuar en mi contra me apoyas, no creas eso, solo responde: «no me entrometo en la vida de otros». Tampoco creas que mañana la víctima que destrozaré puede ser tu hijo o hija, tu hermana, tu amigo. ¡Mienten con la verdad! Te juro que tú y los tuyos serán intocables. ¡Lo juro por el nombre de Hitler, de Mussolini, de Stalin! ¡Lo juro en estos días por el Estado Islámico!

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El secreto no tan secreto de Noah

Capítulo cuatro

25 de abril, 2010.

Ya habíamos empezado con el rodaje, todo era tal y como lo imaginé, realmente estas personas son increíbles, hasta ahora Daryl es el más cerrado. Realmente no lo odio ni me fastidia—bueno, solo un poquito—solo me molesta su actitud de chico malo. En estos tres días, ya había hecho buenos amigos, alguno que otro creativo para estupideces, otro muy inteligente, intelectual, amigable, extrovertido …cada uno muy distinto pero genial.

Ha sido  un día cansado, me levante a las cinco—aunque esté acostumbrado a ello—me costó un poco porque tenía tiempo que no hacía esto, desde esa hora estuve trabajando ¿qué hora es…? Son las siete de la noche, entre mis horas de almuerzo y libres, Holly ha estado con antojos y Elliot y yo hemos salido a buscar esos antojos—los cuales eran demasiados—y en ciertas ocasiones hemos tenido que correr, ¿por qué? Yo les explico, aquí mi Sr. Amigo Elliot y yo somos  amigos estúpidos, hacíamos carreras en los pasillos de los supermercados, es cansado, tienes que evitar los obstáculos—personas totalmente lentas—y llegar hasta lo deseado.

En dos ocasiones provocamos un derrame…salimos corriendo, pero Elliot como buen hombre que es, levantó el frasco y lo llevó a caja para pagarlo, así es señores…él hombre es generoso.

Después de eso, tuve que  presentarle mis amigos a Halle, lo cual no me molesta, pero fue un poco cansado mi día y lo único que quería era dormir.Realmente fue muy bueno, mamá estuvo aquí y se llevó muy bien con mis amigos, ella se fue un poco más temprano  —demasiado —supongo porque se tuvo que haber incomodado, no lo sé. Mañana la iré a visitar y le preguntaré.

Y ahora, estando  aquí, acostado a un lado de Halle, conversando  y riendo como los viejos tiempos, puedo sentir como la normalidad se dispersa entre nosotros, pero puedo sentir algo. Algo bueno entre nosotros, no sé lo que es, tampoco me interesa, pero siento algo más que normalidad.

Ella me habla acerca de su universidad, sus festividades y como le está yendo muy bien,  puedo ver a través de sus ojos azules lo emocionada y feliz que se siente.

—Noah, quiero que vengas a mi graduación—deja de mirar al techo para mirarme a los ojos—eres muy importante para mí, creo que ya he tenido suficiente teniéndote lejos de mí durante cinco años, es hora de volver a los viejos tiempos. Te quiero conmigo de ahora en adelante.

—claro que iré,  no es algo que este a discusión, además ¿quién podría decirle no a la Halle y sus bellos ojos azules?—le sonrió socarronamente mientras observo como sus mejillas se ponen carmesí.

carraspea su garganta a modo de nerviosismo y me mira

—bien, eh…también quiero que me ayudes con las cosas de la boda, a elegir mi vestido, los postres, la reservación…tú sabes, cosas de bodas—aunque el tema me siente un poco incómodo, le demuestro mi sonrisa.

—no tengo problema alguno—le sonrío y fijo mi mirada en el techo.

—quiero también que me entregues al altar—me ordena, pero no lo tomo a mal, ella siempre lo hace para que yo responda…

—¿algo más su alteza?—le pregunto a modo de burla, ella me mira sería y luego se echa a reír.

—vaya…no has cambiado nada, tu personalidad sigue intacta, un poco más egocéntrico, pero sigues igual.

—¿y cómo no hacerlo?—pregunto con egocentrismo—si ahora estoy más bueno que antes

—¡Noah!—se ríe

27 de abril, 2010

Por primera vez desde hace cinco años, puedo sentir que comienzo a vivir mi vida normal, pero ahora con un trabajo fantástico y personas que me apoyan. Adam y Denny no han cambiado nada, siguen con su misma actitud graciosa y fría, una rara mezcla, pero los hace únicos.

—como me hubiese gustado estar presente en su boda—dije melancólico.

—tratamos de comunicarnos contigo, pero tu agente no nos quiso creer que somos tus amigos y supongo que jamás te dijo nada—habla Denny.

—es verdad, pero te podemos dar el video de nuestra boda—ofrece Adam.

—si, me encantaría. Como me hubiese gustado ser el padrino—me rio.

—hubiese sido bueno, y más cumpliendo nuestro sueño de ir a las Vegas juntos.

¿Vegas? ¿Juntos?  Sí, eso sería una buena idea, sería como una recompensa para ellos, pero se los daré como un regalo de aniversario. Sería lo más lógico.

—¿Noah?—Denny llama mi atención y Adam me mira preocupado.

—¿cuándo es su aniversario?—pregunto sin hacer caso a su pregunta.

Ambos se ven incómodos con la pregunta, Adam empalidece y a Denny parece que los ojos están a punto de salirse de su lugar.

—eh..—Denny se rasca la nuca—¿el cinco de junio?—mira a Adam con preocupación.

—ah…¿qué no era el nueve de mayo?—pregunta estando inseguro, yo ya me estoy confundiendo.

—si, creo que era en mayo—dice Denny.

—siempre celebramos aniversario  en distintas fechas—murmura Adam.

—okey chicos, veo que no recuerdan su fecha de aniversario. Así que la vamos a inventar. Dijeron que mayo, así que en mayo se hará una fiesta. Yo me encargaré de ello.

—Noah, no te preocupes, nosotros la podemos…—le corto a Adam

—no, nada de eso, puedo hacerlo, son mis amigos, se lo merecen, y aún más cuando no estuve presente en su boda. No quiero protestas, puedo y lo haré.

—eh…bueno, entonces gracias.

Minutos más tarde, ya nos encontrábamos hablando de temas  controvertidos, nos reíamos y hablábamos estupideces como lo solíamos hacer antes. Nuestra conversación se ve interrumpida por una llamada.

—discúlpenme chicos, tengo que atender—dije sacando mi teléfono del bolsillo de mi pantalón.

Me levanto de mi asiento y me alejo un poco, y con poco me refiero a fuera del local.

Sin ver el identificador, contesto.

  —¿hola?—contesto

—hey, emm…hola—habla una nerviosa Halle

—¿qué pasa?

—solo te llamaba para saber si ya mismo me puedes acompañar a comprar el vestido.

—claro, ¿a qué hora?

—después de almuerzo está bien.

—claro, ¿te parece si nos acompañas a comer en Charlie’s 1990—pregunto entusiasmado

—me encantaría, pero quedé  en cenar con Cameron.

—claro, no hay problema. Cualquier cosa estaré aquí ¿si?—mi voz suena fría y decepcionada

—okey—susurra antes de colgar

***

Habíamos estado aquí desde la mañana, todo el rato estuvimos conversando. Ahora nos encontrábamos comiendo una muy buena comida. Es decir, un buen spaguetti. Sin habernos dado cuenta, Halle estaba a un lado de nosotros, sus mejillas estaban rojas; un indicio de lo avergonzada que se siente.

—hola—saludó Adam, y Denny le sonríe de manera amable.

—hola, ¿qué haces aquí? ¿No se supone que deberías estar con Cameron?—pregunto tratando de ser sutil, pero mi tono de voz suena fría.

—él dijo que tenía cosas importantes que hacer, no tenía tiempo. Entonces, mande todo a la mierda y dije “me voy a comer con mis amigos” y aquí estoy…

—sabes que eres bienvenida con nosotros—le dice Denny. Todos sonreímos

Halle se sienta a lado mío, me sonríe como si estuviera pidiendo perdón.

—no me sonrías así, no pienso perdonarte, porque no hay nada que perdonar.

—gracias…

El mesero se acercó y tomó la orden de Halle, en poco tiempo le trajeron la orden y comenzó a comer junto a nosotros. Halle nos sonrío y comenzó una conversación, jamás hubo un silencio, ni por un momento. Se podían escuchar nuestras voces junto a los demás, pero entre nosotros nos entendíamos. Uno puede sentir cuando te están observando, y ese fue mi caso; Halle me observaba con mucha atención, su mentón recargado sobre la palma de su mano, mientras su codo estaba apoyado sobre la mesa.

Me volteo hacia ella para mirarla

—Noah, se nos va hacer tarde—dice ella en un susurro. Pestañea dos veces seguidas, podía ver ese pestañeo en cámara lenta y no notar lo cursi que estoy siendo en este momento.

—tranquila, no se me ha olvidado—miento descaradamente.

Hall y yo nos despedimos de Adam y Denny.

—yo iré en mi auto, ¿me sigues?—pregunta señalando su auto plateado.

—claro—sonrío

Cuando ya estoy dentro del auto, veo a Halle caminar hasta el suyo. Su manera de caminar, por alguna razón siempre había sido de una manera sensual. Sus caderas se movían, y por lo tanto su trasero se veía espléndido con ese simple movimiento.

Lo sé, soy un maldito morboso. Pero no puedo perderme los más simples placeres de la vida.

***

Más incomodo no me puedo sentir, esto de andar “comprobado” como le puede quedar a Halle el vestido de novia tiene sus ventajas y desventajas.

Ventajas, las madrinas de las novias son sumamente atractivas…al igual que las asesoras

Desventajas, las novias que creen que yo tengo la mentalidad de un cavernícola para andar como el “otro”

Algo que jamás he apoyado es la infidelidad, no me gustaría que me sean infiel ni yo ser el infiel.

Halle se está tardando demasiado, no creo que se haya ido a Narnia; pues este es en un armario y no en un vestidor.

—¡Halle! ¡Ya déjame verte!

Por un momento pensé que no saldría de ese vestidor, sin embargo, salió. La costurera corrió las cortinas del vestidor, mostrando el reflejo de Halle a través del espejo, con su vestido blanco, largo y muy pegado al cuerpo, un escote gigante en V que le llegaba hasta un poco más arriba del trasero. Su cabello estaba un poco desordenado, pero no se notaba ya que caía en cascada. Ella se da la vuelta con los ojos cerrados. Abre un ojo muy lentamente y luego el otro.

—emm…ah…ah…—tartamudeo, cierro mis ojos, me agarro el puente de mi nariz mientras niego con movimiento rápido mi cabeza.

—¿qué? ¡Oh dios! ¡Me veo horrible!—cubre su boca con una mano, mientras sus ojos reflejan terror.

¡Qué!

—¡qué! ¡No!—me sobresalto, me levanto y me acerco a ella—yo no quise decir eso…te ves hermosa, si hubiese una palabra mayor a esa, entonces la aplicaría.

Ella sonríe

—así me gusta, que sonrías—mi reacción cambia a una asquienta fingida—mejor no sonrías.

Su sonrisa se desvanece por una expresión de preocupación

—¿por qué?—pregunta

—tienes algo en el diente—finjo limpiar mi diente.

—¡en serio! ¡Oh dios qué vergüenza!—susurra mientras comienza dar vueltas mientras  intenta ocultar su rostro de los demás para que no le vean la “suciedad”

Mientras que ella está distraída dando vueltas y ocultando su rostro yo me estoy riendo de mí broma. Ella me mira.

—Noah, ¿ya salió?—pregunta mientras me enseña su dentadura, no creo aguantar la risa. Tengo que estar presionando mis labios entre sí para soportar.

—halle, pensé que era una suciedad, pero…es un hoyo

—¡qué! ¡Oh Dios mío! ¡Voy a estar sin diente en mi boda, me dirán Cindy!

—¿Cindy?—pregunto confuso

—¡Sin diente!

Mientras que Halle hace su berrinche y la gente nos mira, una de las costureras asustada se acerca a Halle.

—señorita ¿le puedo ayudar en algo?—pregunta y se acerca con cautela a Halle.

—¡no! ¡No me puede ayudar, tengo un hoyo en mi diente!—grita Halle

—¿me permite ver?—pregunta la costurera una vez más con cautela.

—está bien—susurra una halle si más remedio.

Guardo mis manos en mis bolsillos mientras camino hacia los demás vestidos e intentar esconderme.

—señorita, usted tiene sus dientes completos—dice la costurera. Yo la miro y ella se cruza de brazos frunciendo me el ceño.

Mis ojos se agrandan y se topan con los ojos achicados de halle, su ceño fruncido me demuestra que está muy molesta.

—Noah Miller…—habla con los dientes apretados.

—halle, déjame cruzar los vestidos y así poder llegar a Narnia ¿si?—intento sonreír sin sentirme amenazado

—de esta no te salvas Noah—cierra los ojos mientras respira profundamente. Sus fosas nasales parece que cobran vida

***

—Noah lo siento, lo siento mucho

—claro que no, tú no tienes el ojo morado y la nariz goteando sangre—murmuro con mi cabeza un poco echada hacia atrás.

—claro que sí, me duelen los nudillos

Me rio antes de entrar al ascensor, casi todo el vestíbulo nos quedo viendo.

En cuanto Halle me pegó no dejo de disculparse, compró el vestido y por las mismas me sacó del local, ya que…o salíamos a nuestra voluntad o nos botaban en contra de nuestra voluntad. Fue gracioso, porque en cuando caí al suelo Halle retrocedió bruscamente haciendo que una asesora se cayera sobre una clienta. Fue como dominó.

En cuanto abrimos la puerta de mi apartamento, nos encontramos con Elliot, él estaba distraído pero en seguida levantó la cabeza y sus ojos por casi se salen de su órbita.

—¿qué carajos pasó Noah?—susurra asustado de la respuesta.

Entro al departamento y me dejo caer en el sofá blanco.

—No, no, no. En el sofá no. Estás sangrando, lo vas a ensuciar—Elliot me saca inmediatamente del cómodo sofá para llevarme a la silla de la mesa.

—Elliot…no estoy sangrando a chorro.

—¿pero qué dices? Pareces cascada—replica Halle y Elliot asiente muy rápido.

Me comienzo a alterar, mi corazón late muy muy muy rápido.

—a ver…tranquilízate. Estas ventilando y eso no es bueno—me da un golpecito suave en el hombro—Halle el botiquín esta en el baño principal.

—okey, voy por ello.

—ahora sí me vas a contar lo que pasó.

—que mal educado, se pregunta, no se ordena—bromeo y Elliot entorna los ojos.

—Noah…—me amenaza, su mirada está fija en mí.

—le hice una broma pesada a Halle y ella estaba tan furiosa que me dio un golpe.

—¡Broma pesada! ¡Noah, me dijiste que tenía un hueco en el diente!—Halle alza la voz justo en el pasillo, haciendo que su voz suene más alto de lo normal. Elliot y yo nos asustamos, Elliot no tanto, más bien, le fastidió un poco el grito.

—Dios, tu amiga tiene la voz muy chillona—susurra Elliot.

—si, lo bueno es que solo es cuando está enojada—digo todo serio pero en cuanto termino de hablar sonrío.

—te escuché Noah—Halle se  pone en frente de nosotros y suspira.

—pero bueno…aquí va mi pregunta—está tranquilo— ¡¿no pudiste pegarle en las pelotas en vez de la cara?!—ya se puso gritón.

—lo pensé, pero después me tocaría cargarlo fuera del local—responde Halle.

—¿quién te enseñó a golpear?—pregunta un asombrado Elliot

—el tarado que está allí—me señala y yo más indignado mi cara no puede demostrar.

—no sabía esa faceta tuya, Noah—entorno los ojos ante la declaración de Elliot.

—él era el matón del instituto. Bueno, no tan matón, más bien él defendía a las víctimas de los matones; era el matón de los matones.

—gracias Halle por explicar lo inexplicable—le sonrió falsamente

—no hay de qué Noah.

—bueno, me van  las explicaciones—se encoge de hombros

Halle le pide permiso a Elliot para que ella pueda curar las heridas que provocó ella misma. Supongo que la culpa la carcome por dentro, aunque conociéndola, eso solo fue hace media hora, porque en este mismo instante se ríe de mi cara masacrada. Suelto una risa al recordar que el golpe en el ojo no le fue suficiente y fue cuando me golpeó en la nariz.

Un ligero golpe en el hombro me saca de mi nube de recuerdos. Y es que a Halle parece no parecerle suficiente los dos golpes que hace media hora me dio.

—no te rías idiota—sonríe.

—¿qué? ¿No te pareció suficiente con esos dos puñetazos?—menciono con cierto toque de picardía y gracia.

Ella ríe una vez más y sigue limpiando la sangre de mi nariz. No dijo una palabra más. Mientras que ella hacía su trabajo me puse a pensar en cosas. Cosas como porque el arroz se llama arroz, o porqué las empresas ayudan a producir Cancer (hablo del cigarro) de seguro han de estar contra el Cancer porque tal vez y solo tal vez un pariente tenga esta enfermedad incurable que se puede ir pero algún día llegar y producirá su muerte, pero sin embargo, siguen habiendo cigarros para que otras personas lo fumen, ganar dinero y así pagar sus medicinas.. Justo en este momento por la pérdida de sangre no se me ocurre una palabra sensata y correspondiente para esa pregunta que no está escrita en mi cabeza con símbolos de interrogación.

Y ahora la pregunta más capciosa…¿por qué todo lo que pienso me lo imagino cómo si estuviese escrito? Es como ver una redacción hecha por una máquina de escribir. Supongo que mi cabeza se siente más organizada y segura de mi escritura solo si todo lo que pienso es proyectado como si una máquina de escribir se tratase al momento de cerrar los párpados o al momento de distraerme. Obviamente las imágenes no, pero es un poco similar. La imagen está en mi cabeza y es como si al momento de pensar acerca de lo sucedido en esa imagen se escribiera a un lado; con la misma letra de una máquina de escribir.

Lo sé, estoy loco. Pero me importa un bledo, mi locura puede llegar producir sonrisas y muy buenos momentos, como también enojo y muy malas decisiones. Una parte que no me gusta de mi locura.

Mientras que yo pensaba, Halle ya había terminado, hasta me avisó que ya terminó, sin embargo, mis pensamientos eran tan Fuertes que no le presté  atención a su aviso o cuando se puso a conversar con Elliot, de hecho, hasta jugaron piedra, papel o tijera (¡y sin mí!). Salgo de mi trance en cuanto Halle se acerca a despedirme de mi. Lo que básicamente al no responder instantáneamente me dio una bofetada. Si señores, la chica tiene problemas de ira e insatisfacción  total.

Sobando mi pobre mejilla mientras camino a la puerta principal para acompañar a la chica con problemas de ira e insatisfacción  total hasta la puerta, una vez más tuve el placer de poder  escuchar su lamentos.

—como sea, ya se tu secreto—murmuro abriendo la puerta, ella se pone enfrente de mi

—¿a si?—pregunta nerviosa

—si, definitivamente tienes problemas de ira e insatisfacción  total

Suspira de alivio. Pero al instante su ceño se frunce.

—¡oye!—levanta su mano, y en el último de los casos cruzo mis brazos frente a mi cara.

—ya no más.

—¿qué?—pregunta desconcertada—no te iba a dar una bofetada Noah, solo iba a hacer…—sus mejillas se sonrojan. Tal vez sea porque tengo la razón.

—¿qué? ¿Qué ibas hacer?

No obtuve una respuesta, obtuve mucho más. Mucho más de lo que había pedido. Me había besado. Ella me besó. ¡Y estando comprometida!

No fue una beso de lengua, fue uno bonito, pero corto. Para mi desgracia.

—Halle, tú… Estás comprometida—susurró un poco desconcertado y ofendido.

—lo sé, y no me arrepiento—sonríe—esto entre los dos ¿si?, quiero que sepas que esto lo hice por una sola razón.

—¿cuál?—mi cara de desconcertado no cambia.

—algún día te lo diré—me mira—pero no ahora. No ahora. ¡No ahora! No. Solo estoy confundida. Adiós Noah.

Ella camina con prisa hasta el ascensor. Ella entra, pero las puertas siguen sin cerrarse. Camino apresurado hacia ella. Las puertas estaban por cerrarse, mi mano las detuvo.

—Halle, creo que no tienes ni la mínima idea por la que vine a Jacksonville—niega su cabeza—vine hacer una serie, eso lo sabes. Pero acepte el papel más por ti. Vine por ti, ahora tú estás comprometida y por respeto a ti y a mí, no te bese cuando he tenido oportunidad. Simplemente no lo hice.

>>Y ahora vienes tú hasta aquí, vienes y me besas. Me haces perder mis estribos. Sabes, eres una egoísta.

—tienes razón Noah, pero ten por seguro que yo aquí no soy la única egoísta—su voz es triste y firme.

Y sin más doy un paso hacia atrás, las puertas se cierran y Halle se va con ellas. Justo ahora se podría decir que fui un idiota.

Fui un idiota al decirle que fue egoísta.

Pero he aquí un acontecimiento. Esto es una confirmación de cuán locas están las mujeres.

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