Un Cuento De Navidad En La Calle

No me gusta recibir órdenes de nadie. Soy solo yo y nadie más que yo.

9 de diciembre, día de la virgen. Diciembre época de fiestas y locura que nadie controla y yo un adolescente más en esta ciudad maligna y descontrolada que me adsorbe sin piedad alguna.
Una invitación muy interesante llega a mis manos. Fiesta. Algo que no me podía perder. Pero la noticia era si mis padres me dejarían ir sin ningún problema. Lo dicho un no rotundo por parte de los dos. Razones las mismas de siempre, es muy peligroso, solo va a coger malos vicios, etc.
15 de diciembre. El tema de fiesta esta cancelado. Para mis padres claro está, para mí no. Bueno solo faltan unos días para el 24, día del nacimiento del niño Jesús. El día de la fiesta. El día de mí nacimiento.

Me reúno con mis queridos amigos y compañeros de batalla. Cuadramos lo necesario para la gran fiesta de navidad. Estaba decidido me fugaría de la casa sin importar las consecuencias y nada me detendría. La fuga sería muy simple. La fiesta es a las 11:00pm. Raúl mi mejor amigo me recogería en la casa a eso de las 10:30 PM. A esa hora los cuchos están viendo televisión y ni se darán cuenta que no estoy, el loco nos espera con el carro en la esquina, vamos por el trago y el “algo” como ellos le llaman a eso y listo. Nueve días nos separan del acontecimiento más importante de mi vida. ¿¬por que le llamo el acontecimiento más importante de mi vida? Porque allí estará la mujer que más amo en la vida después de mi mamá. Diana. El solo decir su nombre me estremece todo el cuerpo. (Pero no sé por qué tengo la rara sensación de que es posible que algo malo me pase)
20 de diciembre y algo raro ha pasado. El LALO un joven del barrio fue asesinado violentamente. ¿Un aviso del cielo para que la fiesta no fuera realidad? Pues yo no lo creo así.
Sin más preámbulos me preparo para la gran noche.

22 de diciembre. Solo 2 días más para saber si mi existencia es válida en este mundo. Este mismo día a los viejos les dio la brillante idea de un día en familia, algo raro para en una familia tan distorsionada como la nuestra. Una pequeña salida al parque del barrio con las bicicletas y las chuchas de mis hermanos menores. No puedo decir que no la pase bien porque no fue así, la pase mejor que con mis amigos esa tarde. ¿Otra señal? no lo sé pero los viejos se portaron muy bien con mí persona, me aconsejaron muy bien algo nunca antes visto. Tal vez ya les entro el cargo de conciencia por no preocuparse por mí en el pasado.

Aquella noche los parceros el combo más peligroso de la zona tuvo un enfrentamiento con los cabezones verdes (policía), el tiroteo dejo un poli muerto un parce herido nada grave estos garullas no se mueren con nada. ¿Otra señal? No. No. No es pasible que el cielo se preocupe por mí a estas alturas del partido. Y si así lo fuero dame una señal o todo poderoso. Nada. Como lo pensaba, Dios tiene muchas cosas más importantes que mi ya perdida alma.
Lo único que pudo hacer es dormir y esperar que los sueños me den una respuesta a mis dudas. Dudas que acosan mi alma.

23 de diciembre, 7:30 AM, los viejos se enloquecieron definitivamente. De donde y a qué hora se les ocurrieron unas vacaciones si hasta donde yo sé no tenemos ni un peso, ni siquiera pensábamos celebrar la navidad. Bueno las respuestas a mis preguntas tuvieron una respuesta rápida. Al parecer la finca en la cumbre de mi tío estaba sola, pues ellos se fueron a un lugar mejor de vacaciones. Cosa que aprovecharon los cuchos. Se la pasaron toda la noche tratando de contactar a los tíos y lo consiguieron. ¡Nos vamos! grita el viejo a los cuatro vientos como si hubiese descubierto el origen de la vida en la tierra.
Un camino, un recuerdo.

Frase de mi abuelo que en paz descanse. Significa que la vida solo es una, por lo tanto solo hay un futuro, presente y pasado. Solo hay que ser como se quiere ser y no como se debe ser, algo filósofo y corrido de la teja (loco).
Dejamos Yumbo a eso de las 9:00 AM. El camino no es largo, pero al ver alejarse la oportunidad de mi vida, recordaba todo lo que había hecho para convertirme en la persona en la que me estaba convirtiendo y en lo que me había convertido. Al ver el camino recordaba mí vida y entre mas retrocedía mas recordaba, por lo general cuando se tiene una infancia dura se olvida mucho pero yo recordaba mucho, demasiado. Recordé cuando tenía 6 años y viví mi primer beso con Lorena la vecina linda y recorrida para sus 8 años que tenía en la época. Hasta ahí fui un niño. Aquello lo hice empujado por mis amigos, porque según ellos estaba muy viejo y no había besado a ninguna chica. Desde ese punto tuve novias, vacilones y ratos muy interesantes. A mis 9 años descubrí el sexo como origen de la vida. Increíble que sea en el Colegio donde se enseñe a tener sexo. Cuando cumplí 11 años y mi novia me regalo su cuerpo, sí tuve mi primera relación sexual y lo digo así porque fue sin amor y desde ahí me siento vacío y solo aunque tuviera el respeto de mis amigos. Ahora la rumba y el trago han sido mis únicos consuelos para poder llevar una vida más o menos confortable. Y aunque no lo crean a mis 15 años de edad yo Juan Carlos López he tenido sexo, e rumbeado y tomado alcohol pero nunca he medido del ALGO “drogas” no más que en el cigarrillo.

El lugar es deprimente. No sé porque el viejo pensó que esto sería una buena idea. Bueno lo hecho, hecho esta y no hubo poder que los convenciera de lo contrario.
Yo no perdería la oportunidad de mi vida solo por un capricho de los cuchos de pasar una navidad en familia. ¿Pero qué me pasa? Lo reflexiono y pienso que sería mejor quedarme con la familia que ir con mis compas. La noche estuvo estupenda, no lo puedo negar.

24 de Diciembre, 10:30 AM.
No lo pedo creer me quede dormido. Necesito preparar todo para la fuga.
12:30 m, el almuerzo en familia estuvo muy calmado, solo pequeñas conversaciones sobre la celebración en la noche al lado del río.
Una llamada a Raúl y listo según yo. No sabía cómo lo lograría por la distancia, pero Raúl quedo de recogerme en el barrio más cercano a las 10:00 PM. Todo está preparado. 6:30pm, los viejos nos dicen a mí y a mis hermanos lo mucho que nos aman. Fue un discurso muy emotivo que me hizo llorar de verdad como si lo que fuera a hacer las próximas horas fuera lo peor. Maldición, maldición. Raúl ha cancelado. El maldito carro se descompuso, no podrá recogerme. No me queda de otra tengo que salir de una vez. El camino es largo y peligroso en la noche.
Un nos vemos para los viejos, un te quiero de parte de mi mamá y un que estés bien por parte de mi papá. Segundos después me di cuenta. Les dije papá y mamá, jamás lo había hecho, bueno desde que tengo memoria.

Unos minutos más tarde me encontraba corriendo para encontrar mi destino. Un camino lleno de curvas como la vida misma, pero esto no me detendrá estoy listo para afrontar lo que se me venga encima.
Cansado pero emocionado llego a yumbo. Me dirijo hacia la casa donde se celebrara la gran fiesta. Agitado me asomo en la puerta. Ya empezó. Todos están súper enrumbados, incluyendo a Raúl, que al verme se dirigió hacia mí y me dijo –Parcero estaba cuadrando todo para ir por usted mi pes. Con una mirada llena de ira le pregunte si Diana ya se encontraba en la casa y él me contesto con una sonrisa –Si. Está en la sala con el combo de las P. y sin dudarlo me encaminé hacia allá, la tome de la mano y bailamos reggaetón como locos, hasta saciar nuestros más bajos instintos y cuando en medio del baile le dije que ella era mi gran traga y que quería estar con ella toda la noche y el resto de mi vida. Ella me miro fijamente a los ojos y me pregunto con una seriedad muy grande que nunca se la había visto -¿Cuántos años tienes? Dude para responderle, pero le dije. 15 años, en los cuales he vivido más que cualquier persona. Una pequeña risita se le escapo y me dijo en un tono burlón y señalo a un tipo alto, acuerpado, ojos azules, rubio y quizás sea un toro en la cama –El es mi novio, si le das una paliza estaré contigo toda la vida. Era imposible que pudiera aunque fuera rosarle uno de sus rubios cabellos. ¿Otra señal del todopoderoso? No lo sé pero lo único que en verdad quiero es a esa mujer en mi cama pues ha herido mi corazón. Y en un momento ella, Diana la diosa me dijo al oído suavemente –Si quieres puedo ser tuya por una noche. La respiración se me fue y el corazón se me detuvo por unos segundos hasta que me tomo de la mano y me subió a la alcoba principal y allí todo que do en silencio.

Abajo la historia era otra el rubio empezó a preguntar por su novia y al no encontrar respuesta armo un alboroto tal que todos los invitados salieron corriendo pero no fue por ver al gorila en ese estado sino por los revólveres que empuñaban él y sus amigos. Raúl intento tranquilizarlo pero lo único que se gano fue un balazo en el pecho, y la muerte aprovecho para tomarlo en sus brazos y llevarlo directo al hades por todas las cagadas que había cometido. Lástima por él, pero yo estaba en peligro ahora. El rubio subió las gradas y recorrió el pasillo hasta llegar al frente de la habitación. Un disparo destruyó la perilla. Entro y me apunto con revólver col caballo del cual todavía salía humo de su cañón. Y ahí estaba yo desnudo recordando cada instante de mi vida. Recordé cuando mi padre me enseño a montar bicicleta y mi madre me enseñaba a sumar y a restar, recordé cada instante feliz y comprendí que aun no había vivido nada, pero que va yo me lo busque dios en verdad me estaba mandando señales las cuales yo ignore y en ese momento de reflexión el maldito me dijo que me arrodillarla y le suplicara por mi vida a lo cual le respondí con un NO. Él me contestó no te lo pido, te lo ordeno.

No me gusta recibir órdenes de nadie. Soy solo yo y nadie más que yo.

Un disparo, un grito, una sirena, una vida que se acaba y otra más que agonizaba en la sala. Si. No murió el viejo Raúl se salvó y espero que haga algo con su vida ahora que tiene una segunda oportunidad.

Tú el que lees esto te preguntaras ¿qué paso con Juan Carlos?, tú pon un final feliz a esta historia pues Juan Carlos puedes ser tú y espero que esta crónica no sea la tuya, pero eso solo lo puedes evitar tú.

“Eres solo tú y nadie más que tú”

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Un comentario sobre “Un Cuento De Navidad En La Calle”

  1. Me gusta, es bastante entretenido, ahora Juan Carlos, distrae al rubio con argumentos certeros como, «No sabía que era tu chica «, y con el alboroto en la planta baja, el rubio se va y Juan se salva del mal momento.

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