LA HORMIGA Y EL CONSEJO DEL ESCARABAJO

En un hormiguero, todas las hormigas trabajan arduamente, unas salen en busca de alimentos, otras escarbar para hacer el hormiguero más grande, y otras hormigas le dan mantenimiento al hormiguero para que no haya derrumbes.

Un día, una de las recolectoras de comida iba explorando nuevos lugares en busca de alimentos. La hormiguita encontró un trozo de una manzana que callo de un árbol. Con mucho esfuerzo la hormiguita empezó a empujar el trozo de manzana, poco a poco el trozo empezó a moverse.

Mientras la hormiguita empujaba el trozo de manzana, un escarabajo la observaba curioso, él escarabajo se le acerco y le pregunto —¿que haces con ese trozo de manzana?— la hormiguita respondió —lo llevo al hormiguero— —¿y para que? ¿no seria más fácil comer lo que necesitas aquí?— pregunto él escarabajo, la hormiguita respondió —no, porque lo llevo para que también coman mis hermanos y hermanas.

Después de pensar un rato él escarabajo le pregunto a la hormiguita —¿y hay más hormigas recolectoras de comida como tú?— —si, somos cincuenta las recolectoras— respondió la hormiguita. El escarabajo sonrío —ya ves, para que te cansas empujando ese trozo de manzana, total si tú no llevas nada las otras cuarenta y nueve si llevaran comida— la hormiguita pensó un rato y después dijo —tienes razón, para que me canso, total las otras si llevaran comida—.

La hormiguita hizo caso, del mal consejo del escarabajo, comió una parte del trozo de manzana y luego se fue. Al llegar al hormiguero, la hormiguita observo como las demás recolectoras llegaban con la comida, ella entro al hormiguero y pensó —cuanta razón tiene él escarabajo, si yo no traigo comida no pasa nada—.

Al día siguiente, siguiendo el consejo del escarabajo, la hormiguita decidió no ir a recolectar comida, y se quedo en el hormiguero descansando.

Una hormiga escarbadora vio a la hormiguita que no hacia nada y se acerco a ella y le pregunto —¿que haces?— la hormiguita le contesto —estoy descansando— la hormiga escarbadora le dijo —pero debes de recolectar comida como tus compañeras— la hormiguita le dijo —pero somos cincuenta las recolectoras, si yo no recolecto no pasara nada, además tu deberías de hacer lo mismo y dejar de trabajar— la hormiga escarbadora se quedo pensando. Después de pensarlo, la hormiga escarbadora dijo —creo que tienes razón dejare de escarbar, total si no escarbo no pasa nada—

Al día siguiente, la hormiguita recolectora y la hormiga escarbadora no trabajaron. Una hormiga que se ocupaba del mantenimiento del hormiguero las vio y les pregunto —¿porque no trabajan?— la hormiguita recolectora le respondió —¿para que? si las demás ya están trabajando— la hormiga escarbadora dijo —tú deberías de hacer lo mismo, total por una hormiga que no le de mantenimiento al hormiguero no pasara nada—.

La hormiga les hizo caso y dejo de trabajar. De ese modo, día tras día, faltaban más hormigas al trabajo, hasta que un día, todas las hormigas dejaron de trabajar, la comida escaseó pero nadie quería hacer el trabajo. Pero lo peor paso después, porque por falta de mantenimiento, el hormiguero empezó a derrumbarse, las hormigas empezaron a correr hacia la salida, pero era demasiado tarde, el hormiguero colapso y aplasto a todas las hormigas.

FIN

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