Todas las entradas de: Peter ZF

EL CONEJO QUE SE SENTIA SOLO

En medio del bosque vivía un conejo llamado Boni. En el bosque no había más conejos por ese motivo Boni se sentía solo y que nadie lo quería.

Un día Boni salió de su madriguera a buscar comida, en su camino se encontró con Rito un zorrillo —hola Boni ¿que haces?— —voy en busca de comida para el invierno— dijo Boni —después de que acabes de buscar comida ¿te gustaría ir a nadar al lago?— pregunto Rito —no, tengo muchas cosas que hacer— respondió y siguió su camino.

Boni busco y busco pero no encontró nada de comida. Después de un rato Boni vio a Archi una ardilla —Boni, me entere que buscas comida para el invierno— dijo Archi —si, pero no e tenido suerte— dijo Boni —yo vi unas zanahorias más adelante, si quieres te llevo— dijo Archi —gracias pero prefiero ir solo— dijo Boni mientras se alejaba.

Boni encontró las zanahorias, tomo unas y se regreso a su madriguera. Cuando estaba a punto de llegar, Teo un topo salió de abajo de la tierra a su encuentro —hola Boni, ¿te gustaría jugar conmigo?— —no gracias, tengo que regresar a mi madriguera— dijo Boni y se fue.

Un par de días después, una gran tormenta llego al bosque, las ráfagas de viento tiraban las ramas de los arboles y la lluvia inundo la madriguera de Boni y la agua saco toda la comida que había recolectado, cuando la tormenta paso, Boni salió de su madriguera inundada y se puso a llorar.

Pocos minutos después, Teo salió de abajo del suelo —hola Boni, ¿porque lloras?— Boni sollozando respondió —mi madriguera se inundo y perdí toda la comida que guardaba para el invierno, ahora no tengo casa ni comida para pasar el invierno— —no te preocupes te voy a ayudar— dijo Teo y se fue.

Minutos después, Teo regreso junto con Rito y Archi —Teo nos contó lo que te sucedió— dijo Rito —no te preocupes nosotros te ayudaremos— dijo Archi —¿porque me van ayudar?— pregunto Boni —porque somos tus amigos— en ese momento Boni se dio cuenta que no estaba solo como el pensaba, porque aunque no había más conejos en el bosque, Teo, Archi y Rito eran sus amigos.

Todos juntos buscaron una loma para hacer la nueva madriguera de Boni y no se volviera a inundar. Cuando la encontraron, Teo escarbó para hacer la nueva madriguera, Archi recolecto hojas y ramas para hacer una cama y Rito y Boni recolectaron más comida.

A partir de ese día Boni pasó más tiempo con sus amigos y ya no se volvió a sentir solo.

FIN

AUTOR: PZF

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LAS PALOMAS Y EL HALCON

A las afueras de un pueblo hay un antiguo molino abandonado, donde viven muchas palomas, cada primavera las jóvenes palomas se preparan para encontrar pareja. Este año un joven palomo llamado Steef, se prepara para conquistar a su amada llamada Luli.

A medio día, todos los palomos están listos para el cortejo, los machos vuelan dando vueltas y piruetas para llamar la atención de las hembras, mientras que ellas se pasean coquetamente. Steef es él que más se esfuerza dando giros, vueltas y piruetas enfrente de Luli.

Luli observa a Steef, Steef dejó de volar para hablar con Luli —hola Luli, eres la paloma más hermosa de todas, me harías él palomo más feliz sí aceptaras ser mi compañera— Luli acepto y ambos vuelan sincronizados por todo el molino.

Más tarde todos están con sus respectivas parejas. De pronto, por el destruido techo, entra un halcón. Todas las palomas empiezan a volar, tratando de huir, él halcón mira hacia donde están Steef y Luli y los ataca, Steef y Luli vuelan para huir. Pero él halcón es más rápido y está a punto de atrapar a Luli.

Steef se percata de la situación e interviene dándole de picotazos al halcón, él halcón le da un aletazo a Steef lo avienta, se golpea contra la pared y cae desmayado.

El halcón aprovecha la situación y atrapa a Luli con sus garras y se la lleva volando mientras Luli pide auxilio.

Momentos después Steef despierta y busca a Luli —Luli, Luli ¿donde estas?— grita Steef. Un palomo se le acerca y le dice —lo siento Steef se la llevó él halcón—.

Steef les habla a los demás palomos —por favor ayúdenme a rescatar a Luli— pero todos se quedan callados, Steef les vuelve a hablar —piensen, sí no hacemos algo ahora, mañana él halcón volverá y se llevara a alguien mas y así será todos los días, además recuerden que Luli es amiga de todos y ella no abandonaría a nadie— después de unos segundos de silencio un palomo hablo —Steef, tiene razón vamos a salvar a Luli y a librarnos de ese halcón— —si, vamos— dijeron los palomos.

Todos los palomos agarraron con sus patas piedras y palos, y se fueron en la dirección que tomo él halcón. Mientras tanto él halcón había llevado a Luli arriba de un árbol —¿que vas hacer conmigo?— pregunta Luli —ja ja, te voy a comer— responde él halcón.

Después de algunos minutos, los palomos ven el árbol donde se encuentran él halcón y Luli —ahí están, vamos— dice Steef. El halcón esta a punto de atacar a Luli, pero en ese instante los palomos empiezan a tirarle las piedras y palos que llevan, él halcón ataca a los palomos.

Steef aprovecha y se acerca Luli —Luli, vámonos de aquí— dice Steef —Steef, sabía que vendrías por mi— dice Luli. Steef y Luli se van volando, pero él halcón los ve y los persigue —Steef, Luli cuidado con él halcón— grita un palomo.

El halcón va siguiendo a Steef y a Luli. Steef ataca a él halcón picándole un ojo —escapa Luli— grita Steef —arg, me las vas a pagar— dice él halcón. Steef vuela lo más rápido que puede seguido por él halcón, y cuando él halcón esta a punto de atraparlo, Steef da un giro hacia la izquierda. Por la velocidad que lleva él halcón no puede seguir a Steef y se estrella contra un árbol quedando inconsciente.

Steef, Luli y los demás palomos regresan al molino, y él halcón no vuelve a atacarlos.

FIN

AUTOR:PZF

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EL CASTOR PERSEVERANTE

Érase una vez, una familia de castores que llegaron a un río, ahí decidieron formar su nuevo hogar.

Inmediatamente todos los castores empezaron a elegir los árboles que usarían para construir el nuevo dique, la mayoría de los castores elegían árboles delgados para poder cortarlos rápido, y poder acabar pronto.

Un castor regordete llamado Ral, buscaba entre los árboles hasta que encontró el más ancho y alto de todos, de inmediato empiezo a cortarlo, los demás castores se acercaron a él y le dijeron —¿que haces cortando ese árbol? para cuando lo acabes de cortar nosotros ya habremos terminado el dique—.

Ral voltio a verlos y les dijo —los árboles que están cortando son delgados y no servirán para el dique— los demás le contestaron —estas equivocado y te lo vamos a demostrar—.

Todos los castores se pusieron a trabajar. Después de media hora dos castores terminaron de cortar sus árboles, uno de ellos le dijo a Ral —ya viste, somos los primeros en terminar— Ral los ignoro y siguió trabajando.
Los dos castores empujaron los troncos al río, pero casi de inmediato el río se los llevó, Ral los miro y dijo —se los dije, esos árboles eran demasiado delgados—.

Los demás castores siguieron trabajando. Media hora más tarde, cuatro castores terminaron de cortar sus respectivos árboles, los castores vieron a Ral y le dijeron —ahora sí aremos el dique y sin tú ayuda— los castores empujaron los árboles al río, por un momento los árboles bloquearon el pasó del río, pero minutos después los árboles se empezaron a mover y el río se los llevó retomando su curso.

Todos los castores fueron a cortar más árboles, media hora más tarde, Ral término de cortar su árbol, ya cansado empezó a empujar su árbol, y poco a poco, Ral llevó su árbol al río, el gran tronco cayó, y bloqueo el río, el río se filtraba por abajo y se pasaba por arriba, pero no se movía. Ral vio a los demás castores y les dijo —ya ven, el árbol que corte es lo suficientemente grueso y pesado, ahora hay que terminar el dique con los demás árboles— los demás castores cortaron más árboles y terminaron el dique.

FIN

AUTOR: PZF

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LA HORMIGA Y EL CONSEJO DEL ESCARABAJO

En un hormiguero, todas las hormigas trabajan arduamente, unas salen en busca de alimentos, otras escarbar para hacer el hormiguero más grande, y otras hormigas le dan mantenimiento al hormiguero para que no haya derrumbes.

Un día, una de las recolectoras de comida iba explorando nuevos lugares en busca de alimentos. La hormiguita encontró un trozo de una manzana que callo de un árbol. Con mucho esfuerzo la hormiguita empezó a empujar el trozo de manzana, poco a poco el trozo empezó a moverse.

Mientras la hormiguita empujaba el trozo de manzana, un escarabajo la observaba curioso, él escarabajo se le acerco y le pregunto —¿que haces con ese trozo de manzana?— la hormiguita respondió —lo llevo al hormiguero— —¿y para que? ¿no seria más fácil comer lo que necesitas aquí?— pregunto él escarabajo, la hormiguita respondió —no, porque lo llevo para que también coman mis hermanos y hermanas.

Después de pensar un rato él escarabajo le pregunto a la hormiguita —¿y hay más hormigas recolectoras de comida como tú?— —si, somos cincuenta las recolectoras— respondió la hormiguita. El escarabajo sonrío —ya ves, para que te cansas empujando ese trozo de manzana, total si tú no llevas nada las otras cuarenta y nueve si llevaran comida— la hormiguita pensó un rato y después dijo —tienes razón, para que me canso, total las otras si llevaran comida—.

La hormiguita hizo caso, del mal consejo del escarabajo, comió una parte del trozo de manzana y luego se fue. Al llegar al hormiguero, la hormiguita observo como las demás recolectoras llegaban con la comida, ella entro al hormiguero y pensó —cuanta razón tiene él escarabajo, si yo no traigo comida no pasa nada—.

Al día siguiente, siguiendo el consejo del escarabajo, la hormiguita decidió no ir a recolectar comida, y se quedo en el hormiguero descansando.

Una hormiga escarbadora vio a la hormiguita que no hacia nada y se acerco a ella y le pregunto —¿que haces?— la hormiguita le contesto —estoy descansando— la hormiga escarbadora le dijo —pero debes de recolectar comida como tus compañeras— la hormiguita le dijo —pero somos cincuenta las recolectoras, si yo no recolecto no pasara nada, además tu deberías de hacer lo mismo y dejar de trabajar— la hormiga escarbadora se quedo pensando. Después de pensarlo, la hormiga escarbadora dijo —creo que tienes razón dejare de escarbar, total si no escarbo no pasa nada—

Al día siguiente, la hormiguita recolectora y la hormiga escarbadora no trabajaron. Una hormiga que se ocupaba del mantenimiento del hormiguero las vio y les pregunto —¿porque no trabajan?— la hormiguita recolectora le respondió —¿para que? si las demás ya están trabajando— la hormiga escarbadora dijo —tú deberías de hacer lo mismo, total por una hormiga que no le de mantenimiento al hormiguero no pasara nada—.

La hormiga les hizo caso y dejo de trabajar. De ese modo, día tras día, faltaban más hormigas al trabajo, hasta que un día, todas las hormigas dejaron de trabajar, la comida escaseó pero nadie quería hacer el trabajo. Pero lo peor paso después, porque por falta de mantenimiento, el hormiguero empezó a derrumbarse, las hormigas empezaron a correr hacia la salida, pero era demasiado tarde, el hormiguero colapso y aplasto a todas las hormigas.

FIN

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