Todas las entradas de: Gabriela Valencia

¡Me gusta leer y escribir!

PIRÓMANO

Eres un pirómano, me conviertes en una hoja seca frente a un rayo de sol; la luz que emanas pudiese dejarme sin visión. Tu ser abrasador me hace desear la permanencia del invierno durante el año entero para poder tener tu calidez en mis días más gélidos.

Autora: Gabriela Valencia

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PALABRAS VACÍAS

Fueron tus palabras las que hicieron que sintiese algo por ti, pero también fueron tus palabras las que causaron que lo que sentía por ti se desvaneciese.

Igual que un barco que se encuentra a la deriva el cual sagazmente busca el camino de vuelta, busqué en tus palabras la guía para encontrar mi horizonte.

Al final de ese camino tú no resplandecías en mi horizonte, infinidad de veces me pregunté el motivo de tu ausencia y la respuesta que obtuve fue que tus palabras me dieron la motivación que necesitaba pero su base era falaz.

Tus palabras no tenían un motivo: fui yo la que les otorgué un significado que genuinamente no poseían.


Autora: Gabriela Valencia

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ANDAMIO

Cada día es distinto, el sol no siempre brilla de la misma manera, el cielo no siempre es azul, el viento no siempre tiene el mismo ímpetu para golpear tu rostro.

En cambio, tú siempre has mostrado una demasía de matices que aunque cambiantes son no dejan de ser fulgurantes y abrasadores.


Te observo, es ostensible que cada vez que dirijo mi mirada hacia ti es como si fuese avanzando a un andamio bizarro: en cada nuevo peldaño voy evolucionando y aproximándome más a ti.

Autora: Gabriela Valencia

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PIENSO En ÉL

“¿Por qué pienso en él?” Me preguntaba, estaba enamorada de él y sagazmente me lo negaba a mí misma. El vacío que sentí aquel día fue por el reencuentro, una epifanía vino a mí ese día. El sentimiento sigue latente pero a su vez sé que no hay un camino por donde guiar mis pasos. No estoy en sus pensamientos en cambio, él siempre cunde los míos.

Te añoro más que a un rayo de sol en invierno, más que a un dulce en un día extremadamente amargo, más que a un momento alegre que me haga reír en un día triste; tu fulgurante ser esclarece la neblina que nubla mis ojos.

Autora: Gabriela Valencia

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