Y estaba una rosa.

Y estaba una rosa,
Tan bella;
Tan hermosa,
Que cortarla se me antoja.

Y estaba una rosa,
Tan roja;
Tan preciosa.
Que con sus espinas;
Las manos me despoja.

Y estaba una rosa,
Brillando como perla,
Brillando como el diamante;
Brilla como una estrella.

Y estaba la rosa,
Escrita como en prosa.
Mi deseo fue tomarla,
Mi deseo fue, dártela.

Y estaba una rosa,
Allí estaba.

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