Sol De Invierno

Hoy en la mañana

el viento  abrió mi  ventana.

 Para sorpresa mía

  el Sol  entró a invitarme

 a su danza dorada

 con los quehaceres del día.

Bailo con el Sol de invierno

que quema lento, pero tierno.

Al espejo miro

 y una sonrisa me devuelve

logrando entusiasmar

a mi desabrigado corazón

que por un  chocolate caliente

se deja acompañar.

Bailo con el Sol de invierno

que quema lento, pero tierno.

Terminando mis labores

un suculento caldo de verduras

 y cereales  me espera

para mis bullicios calmar.

Bailo con el Sol de invierno

que quema lento, pero tierno.

Si alguien llama a la puerta

 al abrir, en silencio, mi alma comparte

la danza que el Sol de invierno comenzó.

Bailo con el Sol de invierno

que quema lento, pero tierno.

Por la noche

 las cobijas me envuelven suavemente

hacia el  reino de los sueños

que como velas se encienden

 para seguir guiando mi camino.

Bailo con el Sol de invierno

que quema lento, pero tierno.

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¿De Quién Y De Qué Soy Hija?

Soy hija de cada rincón

de la casa donde viví

hasta los veintinueve años.

Especialmente del patio

donde jugaba con mis primos y primas.

Soy hija del techo con agujeros

por donde nos visitaba la lluvia.

Soy hija de las calles polvorientas

por donde anduve, corrí y jugué .

Soy hija del «Mundo maravilloso de los cuentos»

en particular de «Hansel y Gretel».

Hija del poema “Tristitia”

que abrigaba mi tristeza.

Hija de los cómics

y de algunos programas

de televisión en blanco y negro.

Soy hija de los profesores y   profesoras

de las escuelas donde estudié.

Hija del escritorio

viejo y con una pata rota

que me acompañaba

en las labores del colegio.

Soy hija de las plantas del jardín

del hogar donde crecí

y también hija del gallo

 que me picoteó cuando quería darle comida.

Soy hija de los libros

discos y revistas de papá.

Hija del tango “Cambalache”

que él escuchaba.

Soy hija de las comidas

que preparaba mamá

y del batán donde molía las especias.

Soy hija de los amaneceres

tranquilos y oscuros.

Hija de la Luna

que me perseguía

y de las estrellas que alumbraban

 los juegos en la calle.

Soy hija de las dictaduras militares

y democráticas.

También,  hija  de mi propia dictadura.

Soy hija de las cárceles del pasado

y del futuro que construí.

Hija de los familiares y vecinos

que me inspiraron a seguir amando la vida.

Soy hija del Dios que me enseñaron a creer

y de los dioses que fui creando.

Y para terminar este reconocimiento

soy hija e hijo de los multiversos

que habito y me habitan

eligiendo mi destino.

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Buenos Días, Mamá Tierra

Buenos días, mamá Tierra.

Suavemente y  bostezando

la mañana se levanta.

De tu perfume contagiada se queda

Y a los invitados espera.

Buenos días, mamá Tierra.

Mis emocionados pies

corren a tu encuentro

con el corazón descalzo.

Buenos días, mamá Tierra.

Gracias por llevarte

a los innecesarios y

soñolientos vientos

que  separarse de mí

a veces no quieren.

Buenos días, mamá Tierra

Ahora, segura y feliz

procuro caminar junto

a mis sueños y a los tuyos.

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Réquiem Para Mamá

El día de hoy les quiero contar

que tengo a alguien muy especial.

Mamita con cariño le deciaaa.

Cuando era pequeña cuidaba de mí

me daba un amor incondicional.

Y perdura   su recuerdo.

Aleluya

Aleluya

Aleluya

Aleluya

Aleluuuuya.

De pronto, en un sueño profundo, se sumió.

No hay más que hacer

 ni que deciiir.

El cielo con júbilo la abrazó.

A razón de su devoción

Los ángeles cantan

Aleluya

Aleluya

Aleluya

 Aleluya

Aleluuuuya.

Una hija del señor ascendió.

Calmada y sonriente, su alma quedó.

Por siempre  descansa en paz.

Que nuestras penas en breve se irán.

Que de los temores nos libremos ya.

Y a la  fortaleza no  he  de esperar.

Aleluya

Aleluya

Aleluya

 Aleluya

Aleluuuuya.            

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¡Me Parezco A Mamá!

Al cantar aquellos versos

¡Me parezco a  mamá!

¡A tu edad yo hacía esto y más!

“¿Qué te hago si lo encuentro?”.

Varias semillas grabadas

 en alguna de mis pieles, encontré.

Ahora que crecí

recién, lo comprendí.

¡Mamá, siempre fue más!

Cada vez que  saboreo los helados

y pasteles preparados

con la receta de la abuela.

¡Me parezco a mamá!

Ella  dentro de mí está.

Y hasta  el jardín

que cuidaba con esmero, lo tomé.

Al representar papeles

escritos antes de que ella

 y yo llegáramos a existir.

¡Me parezco a mamá!

Por decir, olvidarme de mí a veces

y creer que soy el salvador o salvadora del mundo.

Cuando ya se hizo lo necesario.

Y aunque sigo  encontrándome

agradezco tu labor, mamá.

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