Motivadora!

“ Dibuja con pétalos de rosas tus sueños, apunta con la yema de tus dedos a lo imposible… trata de sentir su esencia, conviértelo en tu mayor anhelo y vive con ello como si tu vida fuese renovada con cada pensamiento. ¡¡¡¡Hazlo posible!!!!! ”

Si te gustó, ¡compártelo!

Dedicada a todas las buenas madres!

“ Erase una vez un angelito con brillitos de dulzura…una curandera con las manos justas, unas manos suaves capaces de cerrar hasta las heridas del corazón… Erase una vez una voz que te calmaba aunque tu llanto inundara todos los mares…Es ahora, un rostro serio con oídos que sólo sintonizan tus relatos de dolor… será siempre tu más grande admiradora y la recordarás como si tuvieras un enorme monumento a la dedicación dentro de tu corazón. ”

Si te gustó, ¡compártelo!

Lo que yo quise – Pt 1

Todos los días de mi vida pienso en lo que puedo haber pasado, en lo pude haber hecho bien, en cuan arrepentida me siento de haberte fallado, de no decir ´´lo siento´´ cuando todo se sentía tan mal.
Cada vez que cierro los ojos figuro tu hermoso rostro y contemplo aquella sonrisa, con la cual me decías lo que en palabras no solías decir y lo que tanto me hubiese encantado escuchar.

Si te gustó, ¡compártelo!

La niña de la caja (Prólogo)

Contemplaba esa noche la luz amarilla que provenía de la luna, aquella que en mucho tiempo no pude ver.

Esa madrugada  con apenas 10 años madre me había dejado en un lugar donde ni las ratas querían estar, con tan poca edad todo me parecía desconocido y por tan mínimo detalle me acurrucaba en un rincón para ocultarme de las terribles sombras y alejarme de esos molestos chillidos, ¿Cómo podía madre abandonarme? pensaba, ”No, no, no, seguro que ella volverá…. solo se le hizo un poco tarde , como en la escuela” me decía a mi misma con una sonrisa en mi rostro queriéndome creer aquella mentira, pero con lágrimas en los ojos al saber que no regresaría.

Las noches se me hacían largas, el día demasiado aburrido y mi estomago parecía reconocer aquella sensación, ¿qué pasaría si me fuera? ¿ y si madre viene y no me encuentra? ¿ la espero o la busco? esas y mil preguntas más vagaban por mi mente sin saber la respuesta a ninguna de ellas.

Un día me di cuenta que si seguía ahí moriría, claro yo no sabía esa palabra, pero si sabía que mi estomago rugía de hambre y mi garganta de sed, tanta era mi desesperación que no pude soportar un minuto más en ese  lugar, quizás si volvía madre y no me encontraba seguramente yo la encontraría a ella.

 

Si te gustó, ¡compártelo!

El Café Perfecto.

El Café Perfecto

Entre las personas que habitaban en un pequeño pueblo de nombre “Isequia” siempre se escuchaban todo tipo de rumores, pero hubo un rumor en específico que atrajo la atención de los interesados en el tema: un hombre de nombre Horacio, el cual era jefe de una humilde tienda de nombre “Coikoi”, se interesó en este rumor, el hombre simplemente no se podía sacar de la cabeza este tipo de rumor, sea por su simple amor al café, o cualquier otra razón.

Los días pasaron, el hombre se fue preparando poco a poco, reuniendo todo lo necesario para el viaje, el cual no sería nada fácil. Todo lo que tenía en su mochila era: Unos cuantos cambios de ropa, agua, comida y un cuchillo. El viaje era largo y el hombre no tenía ningún tipo de transporte, por lo tanto optaría por ir a pie durante todo el trayecto.

Horacio paso por todo tipo de lugares, experimento todo tipo de emociones durante su largo viaje, y perdió la noción del tiempo a partir del primer día.

Horacio luego de unas cuantas semanas llego al lugar donde supuestamente se encontraba el café: un desierto muy vasto.

Camino por horas y horas hasta casi caer la noche… Pero, sin previo aviso, en las lejanías de ese vasto desierto, Horacio comenzó a ver una pequeña casa. El camino en la noche, con un cielo estrellado, y solo las luces de la casa como guía.

Horacio se encontraba frente a las puertas de esa casa, él tenía dos opciones: tocar la puerta y esperar a que alguien salga, o regresar por donde vino.

“Toc-toc”, se escuchó.

Una mujer abrió la puerta.

—Debe de haber sido un largo viaje, por favor, entre.

Horacio, sin ninguna duda, entro, ya se encontraba muy cansado.

—Por aquí —Dice la mujer enseñándole el camino —Tome asiento.

Horacio se sentó en la primera silla de la mesa rectangular.

La mujer, sin decir nada, entro por una de las puertas de la casa y desapareció por un pequeño periodo de tiempo.

Un olor inundaba las fosas nasales de Horacio, un olor muy agradable.

—Disculpe la tardanza —Dice la mujer mientras aparece por la misma puerta.

Ella sostenía una bandeja en la que estaban tanto las tazas como la jarra que contenía el café.

El hombre veía como el café era servido ante sus propios ojos.

—Tome —Dice la mujer.

Horacio toma un pequeño trago.

—Esto es simplemente exquisito… No —Toma otro trago —Va más allá de eso, no hay palabras para describirlo.

El hombre, entre tantas sonrisas, y el sentimiento de realización, espero hasta la mañana siguiente para partir de vuelta.

—Que tenga un buen viaje —Dice la mujer.

—Muchas gracias, cuídese —Dice Horacio con una sonrisa.

Ya en la lejanía, Horacio mira detrás, en dirección a la casa, pero esta había desaparecido.

El ingrediente Secreto para el mejor café es el amor.

Si te gustó, ¡compártelo!

Alguien escribió lo que querés leer y está acá. Animate a escribir vos también.

A %d blogueros les gusta esto: