Y estaba una rosa.

Y estaba una rosa,
Tan bella;
Tan hermosa,
Que cortarla se me antoja.

Y estaba una rosa,
Tan roja;
Tan preciosa.
Que con sus espinas;
Las manos me despoja.

Y estaba una rosa,
Brillando como perla,
Brillando como el diamante;
Brilla como una estrella.

Y estaba la rosa,
Escrita como en prosa.
Mi deseo fue tomarla,
Mi deseo fue, dártela.

Y estaba una rosa,
Allí estaba.

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Marte.

Algunas veces recuerdo a Marte Osuna jugando fútbol en el deportivo que frecuentaba cuando era un niño de catorce años. Ver sus vídeos incluso en el Snack-Bar de el mismo era toda una exclusividad. Cuando supe que era cantante de música Pop no me sorprendió por que a mi en lo general me gusta el Rock. Pero recuerdo que en la comunidad del Club deportivo mucha gente tenía puestas sus esperanzas en que seria la próxima estrella y triunfaría. Ya había salido en el canal  Dos de televisa cantando y ganando varios concursos. Junto a otros cantantes juveniles de la época de los noventas había mucha competencia juvenil. Recuerdo su club de fans eran puras niñas gorditas lideradas por otra amiga mía Rebeca, todas enamoradas del cantante alto, rubio y delgado. Una vez como todos los domingos llegue al Club deportivo y con algo de apetito llegue y pedí en el snack unos nachos y una soda de naranja. Sin querer vi la tele del lugar y ahí estaba un vídeo musical de nuestro cantante local de nuestra estrella. Marte Osuna no recuerdo el titulo de la canción pero el vídeo era una reproducción en  VHS. Mientras comía mis nachos miraba el vídeo en el lugar estaba un señor robusto y sobrero cubano decía que era el representante de Marte Osuna. Que sería una gran estrella en los medios de comunicación y que sería la competencia directa de cantantes como Luis Miguel o Pedro Fernandez. Marte era un tipo muy simple jugaba todos los deportes incluso daba clases de natación en el lugar. Varias veces me toco jugar fútbol con el, No era muy bueno pero se entregaba con cada partido.

Una mañana de Domingo llegue temprano al Club no había mucha gente fui a ponerme short para estar mas cómodo y después ir a la alberca. Ya  en el agua vi a lo lejos a un hombre brincando al otro extremo de la alberca y gritaba no entendía lo que decía pero parloteaba mucho, me di cuenta que era Marte. Nadé un poco, Después de una hora al sentir mis manos demasiado arrugadas decidí salirme.  Un grupo de mujeres gordas y muy jóvenes se aceraban con Marte le entregaban una playera que decía las Marcianas de Osuna Club de Fans. Lideradas por Rebeca  hacían un escándalo inmenso porque tenían a su artista a la mano crecían junto con el,  Lo amaban y el se entregaba por completo. Fui a otro lugar y me encontré con un amigo el cual decidimos ir a jugar fútbol.

Al cabo de treinta  minutos  aproximadamente llego Marte.

-Que onda Chavos ¿Van a jugar Fútbol? ¿Puedo Jugar con ustedes?- Dijo Marte.

-Si.-conteste.

Comenzamos a jugar los tres cuando comenzaron a llegar mas jugadores hasta que se hizo la Reta. Después de casi una hora de estar en el campo el partido se ponía mas intenso había roces, pequeños golpes sin querer. Marte jugaba con nuestro equipo. Jamas olvidare como brinco por ese balón para cabecear tumbando a un lado a un señor que inmediatamente se la hizo de bronca.

-hijo de la chingada que traes!!!- dijo el Señor.

-Yo, con usted nada yo juego con mis amigos.- dijo Marte fríamente.

Todos paramos y otros jugadores trataban de tranquilizarlos mientras Marte seguía diciendo:

-Yo no juego con Usted, Yo juego con mi equipo.-

-Si vas a jugar así mamón, atente a las consecuencias.- gritaba el Señor.

Era un juego que no valía absolutamente la pena. Era un juego llanero. No era para tanto pensé. Pero creo que el señor no lo veía así y después de tres jugadas mas vio la oportunidad de patear a Marte por detrás y este cayo.

-Orale Cabrón te dije- grito el Señor.

Los demás jugadores reclamaron pero se hizo la bronca. Marte se levanto se sacudió las ropas. Y siguió jugando sin decir ni una palabra. Al cabo de diez minutos. Marte anoto un gol. Al cual festejo enjundiosa mente, El sol estaba fuerte hacía un Calor de treinta y siete grados. Yo estaba agotado decidí ir a beber un poco de agua mientras el juego continuaba. Después de un momento el juego termino, Cada quien se fue dispersando mis amigos llegaron a donde yo estaba, Marte se quedo un momento en el campo solo, nos quedamos en la sombra a esperar si se iba armar la pelea pero no sucedió. Algunas veces recuerdo a Marte Osuna y recuerdo mi pura juventud mis amigos del Club todas las aventuras que pasamos en ese lugar. Todas las personas que conocí. Pero Marte era aparte su pequeña fama fue ascendiendo poco a poco. Los rumores de que Marte Osuna se presentaba en tal canal de televisión o en algún evento ajeno al Club Alegría. Una vez estando en la alberca vi a todas las integrantes del club de fans de Marte, gritar y brincar de emoción la canción de Marte sonaba en FM TU mucha gente estaba gustosa de ver como Marte despegar su carrera. Entre ellos estaba yo. No me gustaba su música para nada pero a el como persona lo respetaba y tenía alguna admiración por creer en el y lanzarse al vacío con su carrera musical. Me dio gusto. Después eran pocas las veces que llegamos a ver a Marte por el Deportivo, La gente decía que andaba de gira por latino américa. Un día estando caminando por la pista de correr vi a lo lejos una silueta enorme, No distinguía muy bien Ya que el sol me estaba pegando de frente en el rostro. Cada que avanzaba era mas enorme, Cuando al fin pude estar cerca de ella víi que era Marte Osuna.

-Marte- dije

-Hola, Chavo- contesto.

-Pensé que estabas de gira por México- dije un tanto desconcertado.

-Si anduve un rato por allá y otros lugares, pero nada es lo que parece.- dijo un tanto afligido y distraído.

-¿Vas a correr?- Pregunte.

-No,- contesto.

Silencio…

-Chavo, Nada es lo que parece, No somos una realidad….. Bueno Adiós!!- Dijo sin ninguna preocupación y con los movimientos muy sin tono.

Se alejo por la pista de correr hasta perderse en las canchas de tenis. Fue la Ultima vez que lo vi. Semanas después, Al terminar una entrevista de Radio en el edificio latino de Monterrey N.L. Marte Osuna se dirigió junto con un amigo suyo a la cúspide de la torre. Ahí se tomaron fotografías, Según el amigo de Marte le tomo una foto a la orilla de la azotea Cuando Marte le dijo:

-Nos Vemos, me voy a otro planeta-

Y enseguida salto.

El suicidio de Marte, salio en todos los noticieros locales “Joven Promesa de la Música Pop, se Suicida” El cuerpo de Marte quedo en la Ave. Juan Ignaciano Ramón destrozado. Aveces recuerdo a Marte Osuna en el Club Alegría junto a su pequeño club de fans. Haciendo muchos tipos de actividades los domingos  a las tres de la tarde. Todos esos domingos inocentes de los noventas que todos extrañamos. No sé cual sería el motivo de Marte de haber tomado esa decisión. Pero de lo poco que lo conocí era un buen jugador de fut bol. Los Noventas fueron muy suicidas para mi pero a la vez muy romántico, solemne, poéticos, deportivos, y aventureros.

Hay veces que recuerdo a Marte Osuna Cantando una canción Juvenil en el salón del club Alegría.

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El Único Ubicuo

A medida que pasa el tiempo uno se da cuenta que la hipocresía es la cualidad más notable de la humanidad. Nunca nos hacemos responsables del daño ocasionado y nuestra tendencia es eliminar a los que creemos causante del peligro pensando que de ese modo nos libramos de toda culpa.

No voy a negar ni afirmar que una especie invasora puede hacer peligrar un ecosistema. Pero de lo que si soy consciente es de nuestra ignorancia por lo desconocido y la información que aceptamos por no saber demostrarla por nosotros mismos. Mas toda esta omisión que no reconocemos, nos hace olvidar un “pequeño” detalle; hemos colonizado cada rincón del planeta y devastado lo que lleva en él millones de años para construir nuestras comodidades y beneficiarnos con ello. Hemos invadido el cielo, la tierra y el mar ocupando el hogar de otros seres, peligrando su existencia a cambio de nuestro bienestar. Y estamos extinguiendo cada obstáculo que creemos irrelevante en vida y favorable en muerte por un factor lucrativo que nos hace sonreír cada día, desoyendo los gritos de desolación y consumiéndose para dejar espacio al silencio eterno del que no nos hacemos autores.

Todo esto me ha llevado a la mayor conclusión que nadie quiere aceptar aunque el mundo lo sepa; somos la especie invasora más letal que existe. Tal vez deberíamos pensarlo dos veces antes de alzar la mano mortal hacia un ser que no ha tenido elección con respecto a su vida. Tal vez deberíamos dejar de coaccionar lo que nos rodea para excusarnos cuando actuamos en su contra y no sentirnos reos de nuestras decisiones.

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Entre risas te encontré.

Nos habíamos visto infinidad de veces, en el mismo salón, a la hora del recreo, caminando por la calle, en las redes sociales. Habíamos hablado en pocas oportunidades, y casi siempre era sobre alguien más, no de ti, no de mi, de cualquiera menos de nosotros.Ha pasado un año desde que te conozco, tan irrelevante somos el uno para el otro; tengo un amor imposible, y sé que tú llevas tiempo atascado con la chica de la cuál tu amigo está enamorado, tú le das los más maravillosos consejos mientras se te desgarra el alma. No me rindo con él, siento que las cosas pueden resultar pero estoy tan equivocada, él se va, y le lloro, le lloro su partida, y tú éstas intentando con otra, pero no lo haces por amor, sino por pasión.

Mis amigos se convierten en los tuyos, y tus amigos en los mios, y nosotros nos volvemos amigos cercanos, hablamos, reímos un montón, no hay rato en el que no estemos diciendo una tontería, aún así te aconsejó como lidiar con tu situación, que abras los ojos y veas que no le quieres a ella, y me haces caso, y empezamos los dos, a intentar hacer las cosas desde cero. Es difícil no lo dudamos, volteamos la pagina de vez en cuándo, pero en esas vueltas de página te veo a ti, y tu me ves a mi, y todo se ve distinto, empieza a florecer un sentimiento del cuál no estamos claros y tratamos de ignorar, fingir que no esta allí cuando enrealiadad está por germinar.

Ha pasado al menos 6 meses desde que nos hemos vuelto amigos y no puedo mentira más, debo admitir que me gustas, pero me aterra pensar que aun estás enamorado de la misma chica que tú amigo. Una noche estas que insistes e inisites y te lo digo, te cuento quién es de quién me enamoré y no lo puedes creer, y me dices que no juegue, que le pare a la broma, pero no es ninguna, y tratas de contenerte, para cuando ya perdí la esperanza te pido distancia para olvidarte, y me detienes, sutilmente te acercas y dices “Creo que se te ha pasado una cosa por alto, y no has preguntado si tú a mi me gustas” y con indignación, ganas de abofetearte te respondo casi al borde de las lágrimas “No hace falta. Si tu también sintieras lo mismo que yo, lo habrías dicho” con la mirada hacia el suelo veo cómo una agujeta se ha soltado, me agacho para intentar amarrarla, cuando tomo un extremo me intertumpes “Tu también me gustas, no te lo digo para que te sientas mejor o hacer que no te alejes. Me gustas, estoy sorprendido estás cosas no me pasan a mi, usualmente me gusta alguien y no pasa de eso. Soy tímido, jamás te habría dicho lo que siento.”

Ya ha pasado medio año desde aquella confesión que nos sacudió la vida, nos alegró, y nos puso en el lugar dónde debíamos con quién debíamos. Riendo juntos cada día, y aprendiendo a queremos más que aquel día cuando te revelé cuánto te quería.

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