Todas las entradas de: Daria roca holnik

El Último Segundo De Nuestras Vidas

No quedan lágrimas,
ni sonrisas,
nos queda un soplo de algo y hay que llenarlo,
no de nada,
ni de nadie,
de nuestra galáxia,
si, nuestro mundo es pequeño,
nuestra galáxia.

Vamos a secar todas las lágrimas en el último tramo y a dar media vuelta, recordar que hubiésemos querido ser ahora cundonacimos.
Si dicen que el espacio tiempo no existe, con un segundo basta.

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Ella

Era una artista en carne y huesos,
no de las otras,
no de ningunas,
no observaba dunas de lunas,
lo sabía todo de la tierra,
de la especie humana,
júpiter en fotos era su poema favorito,
dios, un mito.

Con el tabaco siempre a mano,
con el se sentía frágil,
como si se dañara a ella misma.

Esas galletas de chocolate no le recuerdan a su abuela,
ni esa carpeta a la universidad,
solo tiene un ciclo a medias,
y un aborto a temprana edad.

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Mágia O Enfermedad

Hola, soy Dània, os voi a contar lo que trajo haber creido siempre en la mágia a mi vida. El final? Un dulce triste recuerdo. Doloroso tal vez, pero lo que conseguí aprender, esque ante todo, hay que ser fuerte, para que nuevas luces aparezcan en tu vida.

-Entre el dolor y la mágia con que te quedas? Esta pregunta me la hacia a diario. Yo me quedé sin ninguna, después de una vida plena de altibajos, cosas surrealistas para muchos, aparte, a mis escasos 21 años mi transtorno bipolar no acompañaba aportando demasiado positivismo a esos dias que no me encontraba, que estaba totalmente rota.

Mágia.. Existe. Es exactamente lo que somos, mágia.
Pero una cosa hay que decir, eso avecesno es tan bonito como podamos creer, como nos han enseñado de pequeños.
Tan solo es eso, la dulce y a la vez triste: Realidad.

Empezaré por el principio.

Julio del 2002.

-Has cojido el pijama cariño? Los platos, la linterna..
-Si mamá, lo tengo todo.
Mi madre siempre desconfiaba de todo lo que hacia, tengo que reconocer que era una niña bastante despistada, una niña de 6 años en aquel entonces. Dana. Dánia aún no existia.
Era verano, y me iba por primera vez de campamentos. Me hacia ilusión, pero me daba pena abandonar a Basqui, mi pajarito, no sabia ni que clase de pajaro era, solo que era salvaje, aunque era pequeño y en los 3 meses que hacia que lo tenia en casa lo tenia suelto por la habitación. Dormía con el cada noche. Me lo habia encontrado en una papelera de la calle que tocaba un edificio alto, era suerte que no se hubiera muerto. Lo queria. Mucho. Estaba preocupada por el porque se sentiria solo por la noche, sin poder dormir encima mio y sin mis caricias.

-Dana va, despídete de papá que nos vamos.- Entré al despacho y como siempre mi padre estaba trabajando en maquetas, era arquitecto.
-Mama dice que te diga adiós.
-Ya te vas?
-Si.
-Adiós hija, pasatelo bién.- No me dió ni un beso, nuestra relación siempre habia sido muy fría.

Me llevó hasta el autobús y me tubo que presionar a subir mientras a mi me caían las lágrimas porque no conocia a nadie, hasta que me llamó la atención el conductor por ser la última y finalmente subí.

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Memoria De Pez

Me pidió que me lo llevara conmigo,
no supe que hacer, al ver esos ojos suaves,
amarillos como la miel,
oh si eran dulces,
la magia de una estrella fugaz,
como una bolsa de chuches,
dulce y sin disfraz.

No quise volver a ser débil,
no quise volver a sentir,
después de perderme en el sueño del sentir.

Sentir por el, huracanes,
de miedo y ternura a la vez,
el miedo de ser desangrada otra vez,
Tal vez por culpa de nadie,
sabiendo del arrepentimiento,
del disgusto y el lamento.

Decidí que el me llevará conmigo sin yo irme con el,
le regale mi melancolía,
3 sonrisas diferentes,
y mis lágrimas embotelladas en un recipiente.
Mis zapatos de tacón,
y una frase exacta,
‘reserva el corazón’.

Me fuí sin prestarle atención…

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Nuestro Vals

Bailabamos un vals,
separados, pero el mismo,
atados de corazón y no cogidos de manos,
abismos.

Sentimos pesimismo al vernos,
felicidad al olvidarnos ese minuto que brotamos,
pero siemempre volvíamos a caer,
a querernos, jugar otra vez,
si soy pez, y me muerdo la cola,
dime que eres tu cuando la luna miras sola,
y yo también pero que haremos..
Cristales suicidas en tiempos modernos.

Nuestro vals llamo a esta errata,
ese pecado que impacta a mi nuca,
en mi cerebro humo del primer cigarro que te fumaste,
y no fue conmigo,
por esas cosas la vida no tiene sentido a ratos,
pero la felicidad se nos nota en los párpados.

Será la famosa,
como las delgadas de cara gruesa…

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